No me encuentro a gusto. Conforme ha pasado el tiempo siento que no voy. Ni a mejor ni a peor. Ahora todo es profundo, todo debe tener un significado un mensaje un sentido. Añoro cuando tenías una cacerola, un caracol, una moto y un anillo. Poseías cuatrocientas palabras para hacer un relato. En una sola semana. Mi cerebro pensaba, maquinaba y finalmente salía algo más que aceptable. Incluso original.
Ahora estas preguntas me hacen ir a un bar y estar mirando a un tipo que casualmente lee el Marca (periódico deportivo). Antes yo era así. No de periódico deportivo pero sí de eso que es tachado de literatura barata. Si, yo llegué a este curso, hace unos años, pensando que El señor de los anillos era la mejor obra escrita. Quién me iba a decir que en estos momentos ya ni está en mi estantería. Perdóneme Mr. Tolkiem le he fallado, a usted y al Señor Gandalf encerrándolos en una caja de un trastero.
Ahora he dejado esas literatura cuestionable y Borges, Cortazar y autores alternativos, conductivos, representantes de la generación positivista me empapan mi nuevo yo preguntón que me lleva a quien sabe dónde.
Desafortunada / Afortunadamente mis escritos gozan de más calidad, mas profundidad. Mis personajes son de una carácter interesante. Los entornos transmiten una vida y a veces son significativos. Las tramas, “dios, las tramas”; ya no llevo a ningún lector de la mano. Lo dejo suelto, piensa, toma caminos y a veces se pierde hasta tal punto que interpreta cosas que yo nunca me imagine (y desde luego escribí).
Este verano, en una crisis donde pase casi tres meses sin escribir una letra, caí. El mono me pudo. El señor King pasó vilmente por mis manos y devore dos de sus libros en apenas un mes. Christine y la Tienda fueron mi festín.
De esto sólo han quedado preguntas del camino que debo seguir. Hacia donde debo ir, qué debo escribir, en que me debo convertir.
Quién sabe. Al menos ahora he vuelto a escribir. TODOS LOS DIAS…
Pues yo creo Miguel que ahora que has vuelto a escribir todos los días estás en el buen camino. Todas las inquietudes culturales que tenemos, si no las arrinconamos nos llevarán a ser más felices. Buena o mala literatura yo creo que muchas veces puede ser un concepto subjetivo. Todo lo que nos hace pensar, disfrutar, y crecer como personas es válido. Y a nosotros, que nos gusta leer (a muchos también escribir,,,) pueden sernos útil según el momento igualmente Borges y Tolken. Porque puede haber un tiempo para cada uno de ellos. Me gusta tu comentario de hoy. Te refleja muy bien y es muy sincero. Sigue escribiendo que a muchos siempre nos ha gustado leerte.
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