Disculpen
colegas de casa
esta
patética romanza,
con
ella hago defensa
de
fantasía a ultranza.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
Nuestra
protagonista,
la
hermosa Princesa,
enamorada
está.
De
día ansiosa…
Y
de noche sueña,
la
almohada acuña
en
su cama de cristal,
con
un Príncipe desleal.
Boda
prometió,
¡no
apareció!
En
sueños la llama,
dice
que la ama.
La
Princesa con celeridad,
abandona
su ciudad
en
busca de la verdad.
Con
él quiere intimidad.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
Mientras
el Príncipe egoísta
doblemente
encerrado está.
Su
amor no quiso dar
a
una sexi Bruja estelar.
Que
en Dragón lo convirtió.
Y
en un castillo encerró.
Una
sola noche de pasión,
pide
la Bruja con tesón.
Mas
el Príncipe dice: ¡no!
Con
tozudez de equino.
Miedo
tiene a su báculo,
que
empuña como un falo.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
La
Bruja pide acción,
que
aleje su aflicción.
Solo
requiere atención,
necesita
apagar su pasión
Se
pasea por la muralla,
atisbando
la villa.
Volar
quisiera cual ave,
solución
pronta no ve.
Su
melena sacude el viento,
cuando
esconde su llanto.
Soledad,
mala amiga es,
ni
consejo de ella extraes.
Allá
en la lejanía
un
caballo con jinete.
La
Bruja se anima.
¡Quizá
al Príncipe releve!
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
La
Princesa frena su montura,
y
grita hacia la almena:
-¡Ah,
del castillo!
¿Queda
alguien vivo?
La
Bruja se asoma.
Lo
que ve, la asombra,
Una
bella Princesa,
para
una sexi Bruja.
Tal
vez seducirla pueda.
Y
olvidarse del Dragón
entre
las dos, ¡recopón!
Mucho
más sencillo sea.
Dibuja
una sonrisa,
brillo
a sus ojos aumenta,
y
se asoma a la muralla
a
preguntar: ¿Quién anda?
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
La
Princesa desconfiada,
desmonta
presurosa,
la
mano en la daga.
Piensa
y no se engaña.
-¡Oh,
gran beldad!
Soy
yo, la Princesa.
Vengo
desde allá,
la
exótica ciudad.
-Al
Príncipe busco.
Sé
que parecerá chusco.
Pero
boda prometió,
Mas
no se presentó.
-Respuestas
quiero.
Quizá
vuestra merced…
¡Ayudarme!
Os ruego.
Voy
a desfalleced.
-En
confortable acomodos,
mas
datos podría darle,
y
quizá entre las dos,
quisiéramos
encontrarle.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
El
Príncipe en su jaula,
voces
oye llegar.
La
esperanza acumula.
¡Qué
no sea para pesar!
Dulce
es la voz de su amada,
sugerente
la de su guarda.
Mas
entender que hablan,
los
gruesos muros anulan.
¡Oh,
qué valiente Princesa!
¡A
salvarme ha venido!
Con
fervor apresa,
la
escama que los ha unido.
Todo
él cambió a Dragón,
menos
la escama de su corazón,
cuando
la Bruja con su aguijón,
su
maldición echó sin axón.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
La
Bruja presurosa,
desde
la repisa,
abre
la esclusa,
al
paso de la Princesa.
Corriendo
baja las escaleras,
su
brazo le ofrece,
al
salón la dirige,
a
tomar un té con pastas,
Acariciar
su mano es un placer,
tan
suave como la gloria.
Le
pide que cuente su historia,
que
ella escuchará hasta el oscurecer.
La
bella Princesa,
llorando
le confiesa,
cuanto
ha sido el dolor,
causado
por el mirliflor.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
Ahora
que más cerca están,
el
Dragón las puede escuchar.
Intenta
aullar, gritar y bramar.
Y
se desgañita como un patán.
La
paranoia en su mente dibuja,
lo
que hará la seductora Bruja.
¡Qué
a la Princesa encante,
y
con el falo la contente!
El
caos para él es,
pues ya se ve,
sin
novia y sin ser
Príncipe,
otra vez.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
La
bella Princesa,
que
además es muy lista,
ha
entendido sin recesa,
a
la Bruja arribista.
Consigue
que el Dragón,
torne
en Príncipe de nuevo.
A
cambio de su corazón,
la
Bruja accede al relevo.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
El
Príncipe termina
fuera
de la fortaleza.
La
Princesa, desde la almena,
lo
despide con firmeza.
El
Príncipe abandona el lugar
de
prisa, no vuelve a mirar.
Por
la Princesa no siente pesar,
otra
encontrará a la que amar.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
La
sexi Bruja ya lo entiende,
forzar
el amor no se puede,
con
muchas lágrimas despide
a
la Princesa. ¡Quizá la olvide!
Un
último regalo le entrega,
su
bastón coronado por un falo.
Asegurándole
que solo juega,
a
hacer feliz su encéfalo.
Los
tres con labios de fresa.
Bruja,
Dragón y Princesa.
Besa
que se besa.
Bruja,
Príncipe y Princesa.
¡Por
fin acabé con su sufrir!
Vuelvo
a pedir perdón,
por
su tiempo ingerir,
con
este moscardón.
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